Comenzamos el día buscándote directamente por tu alojamiento en El Calafate. Desde allí emprendemos el viaje hacia el norte por la mítica Ruta 40, con el Lago Argentino acompañándonos antes de adentrarnos en la inmensidad de la estepa patagónica. A medida que avanzamos, el paisaje empieza a transformarse y el macizo del Fitz Roy comienza a aparecer en el horizonte, anticipando lo que está por venir. Es común el avistamiento de guanacos, zorros patagónicos y cóndores sobrevolando nuestra Patagonia Argentina.
Vamos a realizar una parada técnica en el tradicional Parador La Leona, un sitio histórico ubicado a orillas del río del mismo nombre, que desde principios del siglo XX fue refugio y punto de descanso para viajeros, exploradores y estancieros que cruzaban la Patagonia. Este lugar forma parte de la historia de la Ruta 40 y del vínculo entre El Calafate y El Chaltén. Es un momento ideal para tomar algo caliente si así quisieras, estirar las piernas y seguir conectando con el paisaje patagónico que rodea este histórico paso antes de la llegada a El Chaltén, con el Lago Viedma muy cerca nuestro.
Ingresamos a la Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares, con el imponente Lago Viedma a lo lejos, marcando la transición hacia el paisaje de montaña. Al llegar a El Chaltén, reconocido oficialmente como la Capital Nacional del Trekking, vamos rumbo al norte del pueblo para llegar al inicio del sendero del Trekking Laguna Capri. Nos tomamos un momento para prepararnos antes de iniciar la caminata, adaptando el ritmo y conectando con el entorno que nos rodea, con el Monte Fitz Roy cada vez más presente.
El trekking Laguna Capri avanza por un sendero progresivo que combina tramos de bosque patagónico, claros y miradores abiertos, donde las vistas hacia el cordón del Fitz Roy se vuelven cada vez más presentes. A medida que se gana altura, el paisaje se transforma: aparecen las primeras panorámicas amplias del valle del Río de las Vueltas, se cruzan arroyos de deshielo y se camina entre bosques lengas y ñires, con el Fitz Roy acompañando gran parte del recorrido. No es solo el destino lo que hace especial a este trekking, sino la sucesión constante de paisajes que permiten entender la geografía y la magnitud del entorno.
La llegada a Laguna Capri es el gran premio al esfuerzo. Rodeada de bosque y con el Fitz Roy dominando el paisaje, este paraíso natural invita a detenerse, descansar y disfrutar de la tranquilidad de la naturaleza. Rodeados de este inigualable paisaje, vamos a compartir un lunchbox para recargar energías, relajarnos y sacar fotos de una de las postales más icónicas no sólo de El Chaltén sino también de nuestra Patagonia argentina.
Luego del descanso en la Laguna Capri, comenzamos el regreso caminando por el mismo sendero, descendiendo entre bosque patagónico y miradores que vuelven a regalar vistas abiertas del Monte Fitz Roy. Es un tramo ideal para bajar el ritmo, repasar lo vivido y despedirse poco a poco de Laguna Capri, cerrando el trekking con la satisfacción de haber recorrido uno de los senderos más representativos de El Chaltén.
Al retornar al inicio del sendero del Trekking Laguna Capri, nuestro chofer va a estar esperándonos para llevarnos de regreso de nuevo a El Calafate. Te llevamos nuevamente a tu alojamiento para que puedas descansar luego de este día de pura aventura. Vas a cerrar esta experiencia con la sensación de haber conocido El Chaltén de la mejor manera posible: caminando, disfrutando y entendiendo por qué este rincón de la Patagonia es un destino imperdible para los amantes de la naturaleza.